Palabras con Dios
Naci hace 37 años en un pueblecito
malagueño; crecí sabiendo en todo momento que mi vida no era igual a la de los
demás, yo podía ver, sentir y escuchar a seres que los demás no, incluida mi
propia familia; pero la verdad eso no fue un obstáculo en ningún momento, mi
madre no me comprendía, pero con sus propias palabras me decía "cariño no
todos tenemos las mismas manos, ni el mismo pelo, ni hablamos igual, tu eres a
si, y es perfecto, yo te quiero como eres". Eso me enseño que debía amar a los demás
aunque no los viese igual que yo, y también me despertaba la necesidad de
comprender ¿por qué era a si? Con el
tiempo fui leyendo todo libro que llegaba a mis manos, iba a todos los cursos y
charlas que podía; hasta que un día entendí, que solo YO podía ayudarme, porque
dentro de mi estaban todas las respuestas: y lo que hice fue escucharme:
¿quién soy?
yo soy luz, un ser de luz, viviendo aquí en la Tierra para
crecer y evolucionar.
¿Crecer y evolucionar? para qué sirve?
Para que el alma ascienda con la sabiduría adquirida, y
después puedas venir solo a ayudar.
¿Si soy un ser de luz, porque sufro, y tengo dolor, y porque
el mundo es a si, y no puedo cambiarlo?
Eres un ser de luz, pero que ahora en este instante está
encarnado en la Tierra, y si no sientes dolor, pena angustia no enriqueces tu
Alma con la compasión, la misericordia y el amor universal.
¿Entonces todo es correcto a si cómo es?
Si, sal de esa posición que te hace ver todo eso, y mira de
nuevo!!
Veo un mundo lleno de vida, los ríos, las flores, los que
nacen y los que se van; el ciclo de la vida, veo un mundo lleno de amor, cuando una madre esta de parto y le
dan su hijo, cuando alguien pide ayuda y todo el que lo siente esta ahí,
apoyando, aun sin conocer, cuando los niños juegan, y se imaginan su propio
mundo lleno de ilusión y repleto de alegría. Veo una Tierra capaz de crecer y
evolucionar como nosotros.
GRACIAS PADRE por dejarme venir a la Tierra y compartir con
mis hermanos, ahora quiero pedirte una cosa...
Dime hija mía
dame luz en mis ojos, para que cuando vea el dolor la
enfermedad o la desesperación sea capaz de acercarme a mi hermano y abrazarlo,
sin juzgarlo y mirarlo con tus ojos para
que pueda despertar, también dame fuerzas y tesón para seguir adelante con mi
misión y no flaquee en mi camino, y una cosa más PADRE; deja que a través de
los humanos que estamos más despiertos y adelantados en el camino dejemos un
halo de luz detrás para los que quieran verte sentirte escucharte con la valentía
de aceptarte. GRACIAS ETERNAS PADRE POR ESTAR DENTRO DE MÍ, Y DEJARME
COMPRENDER TU VERDAD.
TU AMOR POR NOSOTROS TUS HIJOS
Rocio Fatima Duarte
Etiquetas:
Mensajes del cielo
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