LA TEMPLANZA
Llegas a casa tras un día horrible: Se te
han colado en mientras esperabas pagar a la cajera del supermercado, el jefe te
ha pegado una bronca tremenda, además te ha venido trabajo extra sin previo
aviso y encima un compañero tuyo te ha contado sus penas que, por cierto, son
siempre las mismas y a ti te agotan física, mental y emocionalmente.
Así que al llegar a casa,
tienes cara de pocos amigos, gruñes un :"Hola" y pones cara de
fastidio porque el niño te pide, otra vez, que le expliques cómo es esa
división que no acaba de entender. Tu pareja está insultantemente de buen humor
y tú, no entiendes cómo puede sonreír de esa forma tan bobalicona...Es que no
ve nadie que estás frustrado? Disgustado? Enfadado?.
Le sueltas a tu pareja un
desagradable:" Cállate que quiero ver las Noticias" y encima, para
colmo, le riñes al niño porque no se entera de la maldita división.Tu hijo
llora o pone cara de estar compungido y tu pareja te mira con expresión de
desaprobación. Mientras piensas que te has pasado; así que empiezas a
sntirte culpable, todavía más disgustado porque ,en el fondo de ti, sabes
que tu familia no tiene la culpa.
Y qué vas a hacer?. Te irás
a dormir con esa sensación de pesadumbre?. Mañana será otro día, sí,pero para
tu cerebro y tus emociones el tiempo no existe y actúa en consecuencia.
Mira la carta de la Templanza. Mira a
ese Ser Alado como vierte en un jarro el líquido del otro.
Agua que no has de beber...Cuán sabias
son esas palabras.
Ese agua podrida que te ha
dejado la podedumbre de otros, ese vacío de energía , causa de la vampirización
de otros, déjalos correr.
Lánzalos lejos. Llora, grita,
salta, canta o suelta un montón de exabruptos.
Has probado decirle a tu
pareja:"He tenido un día horrible, mira me ha pasado que...". Y ,
quién sabe si el agua de su sonrisa es el otro jarro donde se transmutará tu
resentimiento y tu amargura. Háblale, comunícate...el Ser humano es un
"animal social", tanto como otros animales, pero , dicen que, además,
es inteligente...jeje.
Has probado a contarle a tu
hijo:"Papá/mamá ha tenido un día horrible...fíjate...".Noo, claro, es
pequeño...Tonta excusa¡ A un niño todavía le queda la sensibilidad que tú, hace
tiempo perdiste.
"Deja la división
hijo,no te angusties...vamos a jugar a dar unos cuantos pelotazos y así , tú
yyo, conseguiremos que nuestra agua no se estanque.
Porque el AGUA QUE NO HAS DE BEBER, DÉJALA
CORRER.
En ocasiones me he preguntado...Qué es un
guía?. Y mi respuesta es tan simple que resulta cómica. Un guía es alguien que
guía.
Venimos de un ilimitado mundo de
contrastes.
Luz, oscuridad, Amor, odio...Y de
todo ello aprendemos.
Gestionar las emociones es el resultado
de asumir que todo ser sensitivo es aquel que puede darse permiso para
enfadarse terriblemente y no sentirse culpable. Todos tenemos nuestra Sombra.
Gestionar las emociones es el
resultado de asumir que he ganado en sabiduría y no me siento más sublime.
Todos tenemos nuestra Luz.
Y al mezclar Sombra y Luz,
queda un paisaje vivo y lleno de contrastes. EN el que la variedad nos
enriquece cada día más. Y nada sobra, nada es deshechable. El Universo lo
aprovecha todo, nada le es inútil. Todo es válido.
Qué es un Guía Espiritual?
El resultado de un sinfín de
experiencias en las que hemos aprendido a gestionar nuestras emociones con la
serenidad y la paciencia que todo Maestro sabe usar.
Y lentamente , recorremos vida
tras vida. Y el Universo recoge trozos aprovechables de esas vidas. Trocitos
llenos de Luz. Y los acumula, y los suma y los une. Y suavemente el Universo
moldea un Ser de Luz que nos guía y nos acaricia tiernamente.
El Universo recicla. Y
...qué es un Guía Espiritual?.
Al igual que un padre y una
madre amorosos , guardan con profundo amor e ilusión los ejercicios que su hijo
o hija ha hecho en el colegio. Los dibujos, las manualidades...Esos trabajos
que ,con tanto empeño, su pequeño o pequeña ha realizado...Al igual que todo
eso. El Gran Padre guarda con devoción todos esos trabajos y esos logros,de tal
manera , que el Gran Padre, cualquiera de estos días los saca y los mira con
ternura para, en nuestra tristeza, poder enseñárnoslo y recordar así...Fïjate,
mi querido , que bellezas quedan de ti. Confía, respeta, ama y sonríe. Porque ,
en tu pena de hoy, hay una luz guardada por el Gran Padre.
EL Gran Padre , jamás ha
tirado ni un retal de tus experiencias llenas de luz. Porque el Padre Universo tiene
para ti, bien guardadito, un maravilloso Guía...
Y ese Guía nace de ti, viene de ti y llega hacia ti.
Querrás abrirle las puertas de tu Casa y Corazón?
“Ángel de la Guarda. Dulce
compañía. No me desampares ni de noche ni de día. No me dejes sola, que me
perdería.”
Todos tenemos un ángel a nuestro
lado. Alguien que nos acompaña cuando venimos y nos acompaña cuando nos vamos.
Sin embargo, ese ángel , en su profunda sabiduría, nos hace responsable de
nuestra supervivencia, de nuestras relaciones con el otro, de nuestra voluntad,
de nuestros sentimientos, de nuestra capacidad para comunicar, de nuestra
capacidad para hablar y de nuestros pensamientos. Pactamos venir al mundo para
vivir en armonía con nuestra alma, sin olvidar nuestro cuerpo. Por eso, nuestro
angelito se presenta ante nosotros llenando un un jarro vacío,para así, llenar
el jarro vacío que antes hemos dejado sin el líquido.
Fluír es llenar y vacíar.
Fluír es llenar nuestros pulmones y vaciarlos, Fluír es llenar nuestras
emociones para así poder vaciarlas. Al igual que en nuestra circulación, la
sangre llena de dióxido de carbono, va hacia una parte de nuestro sistema
pulmonar para así poder ésta oxigenada y seguir fluyendo por nuestro cuerpo
para , así, oxigenar y alimentar nuestro cuerpo y nuestros órganos, así nuestro
ángel nos recuerda que todo lo inservible debe desecharse, que todo lo sucio
debe limpiarse. Que todo lo que nos llena hasta la saturación debe ser vaciado.
Para poder fluír, caminar y, si es posible volar, como él.
La Templanza es sinónimo de
moderación. Ambos jarros podrán tener la misma cantidad de líquido. Ni más ni
menos. Ni medio lleno ni medio vacío. Siendo una sola cantidad. Siendo UNO.
La moderación es aceptar que
puedo enfadarme de vez en cuando, pues alguien me ha ofendido y eso no
significa que esé todo el día enfadada.
La moderación es aceptar que estoy
triste pues algo o alguien me ha entristecido y no estar todo el día triste.
Ni más ni menos. Lo justo.
Eso es LA TEMPLANZA.
NAMASTÉ
Isábel Vázquez
sednasenda@hotmail.es
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada